¿Cómo hacer Probióticos?

Las bacterias son organismos unicelulares, los más primitivos de nuestro planeta con miles de millones de años de adaptación y evolución. Estos microorganismos habitan en prácticamente todos los lugares de la Tierra y el ser humano no es una excepción. Nuestra piel, boca y sistema digestivo está colonizada por billones de estas bacterias, muchas de las cuales son ABSOLUTAMENTE NECESARIAS para mantener nuestra salud de manera óptima. Estas bacterias son llamadas probióticos o bacterias benéficas.

Por otro lado están las bacterias patógenas o dañinas para nuestra salud, las cuales al estar en mayor cantidad que los probióticos en el sistema digestivo, causan enfermedades.

Hoy en día, la salud de posiblemente el 90% o más de la población está siendo afectada por un desbalance en la flora gastrointestinal y bucal (probióticos y bacterias patógenas), generando enfermedades de diversa índole. La razón principal de esto es una mala nutrición. Una alimentación rica en harinas, azúcar, alimentos procesados y en carnes de animales de criadero que son constantemente tratados con antibióticos favorece ampliamente la colonización de bacterias dañinas para nuestra salud evitando que los probióticos puedan establecerse en nuestro organismo. A su vez los pesticidas, el uso de antibióticos, pastas dentales fluoradas y enjuagues bucales convencionales también destruyen a nuestras bacterias benéficas.

Los probióticos o bacterias buenas tienen funciones importantísimas para un adecuado funcionamiento de nuestro organismo, y entre ellas destacan:

  • Maduración del sistema inmunológico.
  • Absorción y síntesis de vitaminas, minerales esenciales y otros nutrientes.
  • Eliminan las bacterias patógenas que ingerimos en los alimentos.
  • Regular la digestión.
  • Evitan la proliferación de bacterias patógenas y hongos.
  • Mantienen adecuados niveles de neurotransmisores a nivel cerebral, lo que favorece buenos estados de ánimo, libres de ansiedad y depresión.
  • Reducir la incidencia de enfermedad periodontal y caries.

La mejor forma de mantener buenos niveles altos de probióticos es tener una alimentación rica y variada en frutas y vegetales, evitar los alimentos mencionados previamente y consumir de forma frecuente probióticos. Los alimentos fermentados son conocidas fuentes de ellos y aquí va una receta fácil de como hacerlo en casa, para esto se necesita:

  • Un Frasco de vidrio hermético
  • Un repollo blanco o morado
  • Agua
  • Sal de mar
  • Una piedra o un peso que quepa dentro del frasco de vidrio

Instrucciones:

  1. Lavar bien y picar el repollo en tiras finas
  2. Macerar y estrujar bien el repollo en un bowl hasta que suelte bastante líquido (no botar el líquido!).
  3. Poner el repollo picado en tiras dentro del frasco de vidrio con todo el líquido. Ir poniendo cada unos 3  cms de repollo un poco de sal de mar. Ojalá que la cantidad de líquido liberado cubra todo el repollo, de no ser así, se debe mezclar una taza de agua fría con una cucharita de sal de mar y agregar esta hasta que cubra todo el repollo.
  4. Cortar una hoja de repollo con el diámetro del frasco de vidrio y poner esta sobre el repollo y poner la piedra o peso encima, de esta forma evitamos que el repollo flote a la superficie, ya que si esto ocurre aparecerán hongos.
  5. Dejar el frasco cerrado al menos unos 10 días en un lugar oscuro donde no le llegue nada de luz.

Después de estos 10 días nuestro repollo ya está fermentado o convertido en chucrut sin preservantes y rico en probióticos. Puedes comer una cucharada en la mañana y otra en la noche o mezclarlo con tus comidas. Luego se puede guardar en el refrigerador donde puede durar varios meses.

Dr. Augusto Cura C.

Odontología Holística

 

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